En un momento en el que la sostenibilidad dejó de ser un discurso para convertirse en una exigencia operativa en sectores productivos, la investigación aplicada desde la educación superior empieza a evidenciar impactos concretos en la formación de talento y en la solución de problemáticas reales.
En la Universidad de América, estudiantes y docentes de los programas de Ingeniería Química e Ingeniería Ambiental vienen desarrollando proyectos que abordan desafíos como la gestión de residuos, la eficiencia energética y la optimización del uso de recursos en entornos industriales. Estas iniciativas se enmarcan en procesos de investigación formativa que buscan cerrar la brecha entre el aula y la realidad empresarial.

La investigación en la Universidad de América impulsa soluciones de ingeniería sostenible con aplicaciones en el sector productivo.
Foto: Dirección de Comunicaciones de la Universidad de América
Investigación aplicada para una ingeniería más sostenible
Uno de los casos más representativos es la incorporación de criterios de sostenibilidad en el diseño de sistemas térmicos, tradicionalmente enfocados únicamente en variables técnicas como el área de transferencia o las caídas de presión.
A través de una metodología de aprendizaje basado en proyectos (ABP), implementada en 2025, se integraron Objetivos de Desarrollo Sostenible como el ODS 7 (energía asequible y no contaminante), orientando a los estudiantes a diseñar soluciones con mayor eficiencia energética.

Estudiantes de la Universidad de América desarrollan proyectos de investigación aplicada enfocados en sostenibilidad y eficiencia energética.
Foto: Dirección de Comunicaciones de la Universidad de América
Resultados medibles en formación e innovación
Los resultados de esta experiencia, publicados en una revista académica internacional, evidencian un impacto directo en el desempeño académico: la proporción de estudiantes con nivel “muy bueno” aumentó en 22 puntos porcentuales frente a modelos tradicionales de enseñanza.
Para Juan Andrés Sandoval, docente investigador y líder del Grupo de Investigación GPS, este enfoque responde a una necesidad estructural del sector:
“En ingeniería, la sostenibilidad no es un concepto abstracto. Es una variable de diseño. Cuando un estudiante entiende que optimizar un sistema implica también reducir costos energéticos y ambientales, está desarrollando soluciones alineadas con la realidad de la industria”.

Juan Andrés Sandoval, docente investigador y líder del Grupo de Investigación GPS.
Foto: Dirección de Comunicaciones de la Universidad de América
Ingeniería sostenible con impacto en el sector productivo
El modelo ha permitido que los estudiantes participen activamente en procesos de investigación con aplicaciones potenciales en el sector productivo, fortaleciendo habilidades analíticas, pensamiento crítico y toma de decisiones en contextos reales.
De acuerdo con tendencias del mercado, la incorporación de criterios ambientales en la operación empresarial ha incrementado la demanda de profesionales con formación técnica y visión sostenible. En este escenario, la articulación entre academia, investigación y sector productivo se posiciona como un factor clave para la competitividad.
Aunque los avances son progresivos, este tipo de experiencias reflejan una transformación en la forma de enseñar ingeniería: pasar del cálculo a la solución, y de la teoría al impacto.
El artículo completo puede consultarse en:
https://journals.aau.dk/index.php/pbl/article/view/10531
- Autor: Christhian David Barboza Pico
